divendres, 10 de desembre de 2010

La Mina



Hasta el final de 1960, La Mina era una área de campos fuera de los límites de la ciudad de Barcelona. En la época Barcelona estaba pasando por un momento de alta inmigración de las partes más pobres de España, especialmente Andalusia. Esos inmigrantes llegaron con pocos recursos, e inmediatamente comenzaron a construir barraques por la ciudad. Desde 1950 que Barcelona viene intentando encontrar una solución para este problema de habitación. En 1968, el Consejo de Barcelona compró las tierras para la construcción de las casas de alquiler barato de La Mina.
Las construcciones comenzaron en 1969, pero inmediatamente pararon después de la construcción de aproximadamente 500 apartamentos, cuando el Consejo de la Ciudad percibió que el tamaño de los bloques no sería el suficiente para transferir los habitantes de las barraques. Esta primera parte de la construcción quedó conocida como “Mina Vieja”.
Un remodelamento rápido del plan de desarrollo permitió un aumento enorme en la densidad del lugar, con la construcción de 2100 apartamentos en las tierras remanecentes. Esta segunda parte de la construcción quedó conocida como “Mina Nueva”.
En abril de 1971, el Consejo de Barcelona ofreció la oportunidad para los habitantes de las barraques se cambien para la Mina Nueva, bajo 3 condiciones: ser habitante de un grupo de barraques reconocidos oficialmente por Barcelona; pagar 30 000 pesetas como un depósito inicial; prometer pagar una pequeña cantidad de dinero todo mes, por 24 años, lo que daría después el derecho de posesión del inmueble.
El número de aplicaciones recibidas fue enorme y en 1974 habían 15,133 habitantes. Un censo mostró en la época que 20% de la población era de origen gitana. También mostraba un alto índice de analfabetismo y de privación social, lo que hizo rápidamente el área infame.
Todo eso llevó La Mina a mantenerse, aún hoy, como un barrio infame y aislado. El área sufre con un diseño urbano que creó calles que están dentro de una fortaleza, las casas son de baja calidad y con un espacio de vivencia muy limitado. Muchas personas viviendo en condiciones de pobreza, el analfabetismo llega a 25%, personas desempleadas o trabajando ilícitamente, ausencia de los niños en las escuelas. La degradación de la comunidad está siendo intensa y la criminalidad es alta. Además de todo eso, el barrio no tenía ningún equipamiento público.
El plan de transformación del barrio de La Mina, que ya fue iniciado, es proyecto de los arquitectos Sebastià Jornet, Carles Llop y Joan Enric Pastor y recibió el Premio Europeo de Urbanismo. El proyecto visa traer a esa población una vida normal, para hacerse un barrio normal. Y para eso utilizará equipamientos públicos, creación de nuevos centros (como la Rambla), nuevos edificios de viviendas, espacios de juegos, escuelas, centros de ayuda a los narcotizados, etc. El proyecto ya está siendo implantado, pero el gobierno no tiene dinero el suficiente para conseguir pagar todo solo, por lo tanto es importante que los habitantes colaboren, como por ejemplo para pagar una parte del precio de los ascensores, así a la vez que ganan alguna cosa, se concientizan también de que cuesta caro y cuidarán de ella mejor. De poco a poco el proyecto quiere transformar la vida de las personas, transformar el barrio en un lugar más tranquilo y donde las personas puedan se relacionar más.